La destilación se realiza para separar el alcohol del agua que pueda contener la materia prima.
Se coloca la mezcla en un recipiente, se calienta a una determinada temperatura para generar los vapores del alcohol y gas. Estos vapores son condensados y recolectados en un segundo recipiente como una mezcla pura, incolora y con un delicado sabor a la materia prima pero de mayor graduación alcohólica. Este producto se puede destilar dos o mas veces para purificar el alcohol y eliminar los agentes residuales. Este alcohol luego es filtrado para liberarlo de impurezas (el vodka por ejemplo es filtrado por láminas de grafito) y diluido con agua desmineralizada para obtener la graduación alcohólica apta para el consumo.
Por último, se lo somete a una estabilización química y posterior reposado antes de su embotellamiento.