Algunos vinos son hallazgos fuera de lo común. En esta nota, una decena de recomendados muy originales.
En el mercado argentino existen algunos vinos que, por su aroma, gusto y presencia, son verdaderos bichos raros. Los vas a encontrar en vinotecas y restaurantes, rara vez en supermercados. En esta nota te recomendamos 10 etiquetas que no se parecen en nada a lo que probaste hasta hoy y vale la pena conocer.
1. Valbona Pinot Gris 2010 ($25)
Blanco perfumado y de acidez tirante, no se parece a ninguno en su categoría. Recuerda a las frutas tropicales, pero en ligereza y textura se encuentra a medio camino entre un Chardonnay y un Sauvignon Blanc. Lo produce Augusto Pulenta en San Juan, y eso explica su impactante sencillez.
2. Innovación Aglianico 2008 ($27)
Innovación es el proyecto de Santa Julia en el que testea variedades de uva atípicas. Importada desde Italia, su Aglianico está plantada en Santa Rosa, en el este mendocino. Ahí da un tinto de color intenso, con nítidos aromas frutales, y una boca que se despacha con un paso suelto y fresco. Para el que busca un cambio.
3. Malma Finca La Papay Pinot Noir 2010 ($35)
Si estás acostumbrado a los Pinot atemperados, preparate: la intensidad frutal y especiada de Malma te va a dejar con la boca abierta. Se trata de la primera vendimia elaborada con un nuevo clon y ya está dando que hablar. Lo produce NQN en San Patricio del Chañar, Neuquén.
4. Renacer Sauvignon Blanc 2010 ($45)
¿Te gustan los blancos de alto voltaje? Probá el de Renacer: producido en Casablanca, el costeño valle chileno mundialmente reconocido, y embotellado en Mendoza por la bodega, este vino está muy por encima de la media nacional. Tropical, tirantón y nervioso, saca chispas de hielo a su paso por el paladar.
5. Graffigna Centenario Grecánico Dorato 2009 ($50)
Desde la variedad ya hablamos de algo infrecuente: Grecánio Dorato es el nombre de una uva común en el sur de Italia, que en nuestro país sólo se cultiva en San Juan, y da vinos blancos con personalidad. El de Graffigna es bien aromático, voluminoso y cordial. Una ventana realmente dorada en el horizonte blanco.
6. Ultramar Cabernet Sauvignon 2008 ($65)
Proviene del viñedo más oceánico de la Argentina, lo que le confiere una aromática extremadamente refinada –bendito y rico cassis, sobre todo- y una acidez aguda y refrescante. Océano, la bodega que lo elabora, queda en Viedma, Río Negro. Y con este singularísimo Cabernet el frío del mar hará olas en tu copa.
7. Alto Cedro Año Cero Tempranillo 2010 ($70)
La bodega Alto Cedro queda en La Consulta, Mendoza, cuna de grandes Tempranillos. En esa región, el varietal suele conseguir una evidente nota de frutilla que lo hace adorable. Como éste, que suma una leve crianza en roble que le da volumen y lo transforma en algo nuevo. Probar para creer.
8. Piedra Parada Merlot-Pino Noir 2007 ($80)
Se elabora en un paraje exquisito llamado Hoyo de Epuyén, Chubut, al pie de los bosques. Y este tinto es un reflejo evidente de su origen: 100% fruta roja a la nariz, resulta ligerito y suelto de cuerpo por su alta acidez, aunque tiene unos taninos firmes que descolocan al paladar argentino. Semeja un vino francés, sólo que made in Argentina.
9. RD Tacuil 2010 ($140)
Si hablamos de vinos raros, de esos que no tienen comparación, RD no puede estar fuera de la lista de recomendados. Tinto profundo y de gran porte, buscá el secreto de su éxito en la frescura jugosa y cautivante. Hay un antes y un después de este vino. De ahí el precio.
10. Artezin Zinfandel Hess 2008 ($150)
Si andás a la caza de curiosidades, tenés que conocer este vino típicamente californiano, que la Hess Family Wines importa desde este mes directamente de su bodega en Napa Valley. El Zinfandel es una variedad croata, que da un vino exótico –intenso y suave al mismo tiempo- cuando se lo elabora como tinto. En nuestro mercado no hay nada parecido: rico y raro.