
El vino ha formado parte de la cultura humana desde hace unos 6.000 años, a lo largo de sus diversas étapas evolutivas, el hombre lo ha considerado un placer para su paladar, una ayuda para la convivencia y también un elemento con propiedades que benefician su salud.
De esta forma diversas bebidas han sido utilizadas para prevenir enfermedades y hasta para curarlas. Esto es debido a que se hacen a base de productos naturales como: la uva, manzana, arroz y cebada entre otros productos, que al ser tratados no pierden sus propiedades y en algunos casos hasta las incrementan.
Hoy en día numerosos estudios han servido para corroborar algunas de esas propiedades dadas a conocer hace miles de años.Pero es evidente que estas propiedades se expresan mejor cuando la calidad del producto es excelente.