
A casi un año de la declaración del vino como Bebida Nacional, todos los vinculados al sector productivo tienen un motivo para brindar. Un estudio realizado por la UNCuyo encargado por el Fondo Vitivinícola Mendoza asegura que durante 2010 esa industria aportó casi $14.000 millones a la economía del país.
Eso también impactó en lo tributario en las provincias que se dedican a la actividad y en el Estado nacional, ya que se recaudaron $3.900 millones en impuestos que se pagan en cada eslabón del circuito productivo.
Si se tiene en cuenta que el 75% de la producción tiene origen en la provincia, estos números ilustran un panorama más que favorable para los bodegueros y todos los actores, privados y públicos, vinculados a la actividad.
Este estudio sobre el impacto de la vitivinicultura en la economía nacional fue tarea de un equipo de tres economistas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo, coordinados por Carlos Abihaggle.
José Luis Lanzarini, presidente del Fondo Vitivinícola, aseguró ayer que “es la primera vez que la industria cuenta con un informe tan científico y a nivel nacional”.
Comentó que el objetivo de encargarlo fue tener una matriz de información cualitativa y cuantitativa “que resulte dinámica, de modo que sea periódicamente actualizada para conocer año a año lo que aporta la industria a la economía nacional, pero también lo que ocurre en lo regional”.
Lanzarini consideró que un informe con estas características es “una carta de presentación para el sector ante los diversos ámbitos en los que debemos estar, para poder exponer en claro la implicancia de la actividad no sólo en términos económicos sino también en cuanto al impacto social. Por ejemplo, podremos saber qué ocurre con el empleo directo e indirecto que demanda la vitivinicultura. Con eso se pueden plantear o redireccionar acciones o políticas que beneficien a la actividad y a la sociedad donde se desarrolla”.
El valor agregado del vino
Según el informe, en el país el año pasado la vitivinicultura aportó exactamente $13.930 millones. Pero es importante el impacto que surge del valor agregado que interviene en el ciclo productivo, es decir lo que se retribuye al trabajador y al capital invertido.
Daniel Rada, uno de los investigadores que realizaron el estudio, explicó que el vino genera casi $4 por litro producido como valor agregado, mientras la cerveza produce $1,10, las bebidas alcohólicas $0,90 y los lácteos $0,8.
“Aquí claramente se evidencia la importancia del sector como un motor de la economía nacional y en Mendoza con mayor importancia, ya que el 75% de la producción se localiza en la provincia”, destacó el investigador.
En 2010 ese valor agregado redituó en los más de 113 mil empleos en todo el país, de los cuales 38.000 son directos; la masa salarial total del sector suma $2.100 millones. A la vez, al apoyarse el negocio del vino en el mercado interno –ocupa casi el 70% del negocio–, en 2010 se registró una facturación que superó los $9.100 millones.
A ese total habría que sumarle el aporte notable del enoturismo y de todos los sectores que se benefician con ese rubro (ver aparte).
Respecto a exportaciones, la investigación señala que de los U$S242.235 millones generados en 2001, se pasó a U$S 974.755 millones en 2010, con una tasa de crecimiento anual promedio de 17%. Por ende, la participación en el total de las exportaciones argentinas de bienes de manufacturas de origen agropecuario pasó del 3,2% en 2000 al 4,3% el año pasado.